En las religiones se hace referencia al alma, como nuestra esencia divina, fuente de nuestras mejores cualidades como el amor y la compasión. Algunas personas aceptan por fe que el alma existe y otras no reflexionan mucho al respecto. 

Sin embargo, la mayoría vive su vida como si el alma no existiera. Están concentrados en sus quehaceres diarios, sus metas, ambiciones, satisfaciendo sus deseos. Algunos impulsados por su ego más concentrados en alcanzar poder, dinero y estatus en la sociedad. Pero, ¿Qué pasaría si realmente se pudiera probar científicamente que el alma existe?

 

Gracias a que estoy trabajando en un nuevo libro, estuve revisando muchas investigaciones sobre lo que se denomina “Near death Experience” (NDE), o en castellano: Experiencias cercanas a la muerte. Son experiencias que se generan usualmente cuando una persona tiene un paro cardiaco y luego es resucitado. Estas personas se sienten desdobladas de su cuerpo, ven un túnel de luz, entre otros elementos.

 

 

Muchos científicos plantean que estas experiencias son generadas por nuestro cerebro y que no existe nada más. Sin embargo, últimamente se han hecho muchos estudios serios con personas que han tenido un NDE. El Dr Pin Van Lommel, un cardiólogo holandés estudió a 344 pacientes que tuvieron un paro cardiaco y sobrevivieron. De ellos el 18% tuvo una experiencia NDE.

El doctor encontró que los siguientes elementos se repetían en los pacientes: Consciencia de estar fuera de su cuerpo y ver lo que pasaba en la sala de operaciones, ver un túnel de luz, encontrarse con familiares fallecidos, sentir una sensación de paz y amor, la inexistencia del tiempo y espacio y un repaso de su vida. No todos experimentaron todos los elementos. Sin embargo, todos cambiaron radicalmente en sus vidas.

 

La conclusión de los pacientes con NDE era que el alma no muere, que en el otro plano solo se vive amor y que uno viene a la vida a dar amor a los demás.

 

Ninguna explicación científica puede explicar cómo se repiten estos elementos en las experiencias NDE. Por ejemplo, se dice que la falta de oxígeno genera las alucinaciones. Sin embargo, la falta de oxígeno genera alucinaciones erráticas, no una secuencia que se repitió en el estudio. Tampoco han podido explicar cómo es posible que un cerebro sin ninguna actividad por falta de oxígeno, registré casi un 100% de lo ocurrido en la sala de operaciones mientras era resucitado.

 

Si todos estuvieran convencidos de que el alma existe, el mundo de la empresa sería radicalmente diferente.

 

Para empezar, las personas serían conscientes que solo están de paso en esta vida. Que lo más importante que vienen a hacer es a ayudar y servir a los demás. El ego, la búsqueda de poder y el estatus no tendrían sentido y más bien las personas estarían buscando toda oportunidad para hacer la diferencia en la vida de otros. 

 

 

Por David Fischman

Originalmente publicado en Aptitus

 

 

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Conoce Effectus Fischmanconsultora de Recursos Humanos de David Fischman                                                                                                                      

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Etiquetas: cultura organizacional, clima laboral, recursos humanos, capital humano, liderazgo. 

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