Según la Dra. Marie McIntyre ejercer política es como tener relaciones sexuales, casi todos lo hacen, pero nadie se siente cómodo discutiendo cómo lo hacen. Ejercer política está asociado a algo negativo, a un clima perjudicial. Sin embargo, todos lo hacemos. Por ejemplo, cuando usted quiere que le aprueben un proyecto que siente que es importante y conversa con diferentes personas, busca aliados para presentarlo y logra aprobarlo, está ejerciendo política.

Según el Dr. Rick Brandon, la política en las organizaciones se define como los esfuerzos de influenciar e incrementar el poder de manera informal, no oficial, y muchas veces, detrás de bambalinas con el propósito de lograr objetivos.

Como se dan cuenta, la definición es neutra. ¿Qué hace que la política se convierta en algo negativo o más bien en politiquería? Depende de nuestras intenciones. Si lo que queremos es ganar ventaja personal y no pensar en lo mejor para la compañía, eso es negativo. Si influenciamos de forma poco íntegra, faltando a la verdad y a los valores, eso es negativo.

A continuación presento algunas de las prácticas más usadas de politiquería de acuerdo con las investigaciones del  Dr. Rick Brandon:

La agenda oculta. Cuando las personas ejercen politiquería tienen una agenda oculta que quieren conseguir pero presentan sus proyectos como importantes para la empresa. Por ejemplo, una persona que presenta una reorganización al directorio para ganar eficiencia, pero  lo que busca en realidad es ganar más recursos, poder o mayor visibilidad.

Estrategias para proteger el territorio. Cuando las personas que valoran demasiado el poder y dirigen un área, harán de ella una trinchera.  No dejarán que nadie se meta y si alguien quiere algo de su área, solo ellos, los jefes pueden ser los interlocutores.

Soltando nombres. Las personas que ejercen politiquería son muy  buenas soltando los nombres de gente clave, gente con poder para lograr conseguir las cosas.

La sobreventa. Las personas que ejercen la politiquería se sobre venden. Ellos saben que la visibilidad es poder y que solo siendo visibles, podrán lograr sus objetivos, aun si eso implica dejar mal a un compañero con tal de sobresalir.

Hablando mal de otros de forma disimulada. Estas personas no hablan mal de alguien de forma abierta. Saben que esto no se ve bien, por eso lo hacen de forma disimulada. Si ellos quieren que un contacto suyo leal ascienda a una jefatura de sistemas, dirán lo siguiente de Juan, el otro candidato: “Juan es muy buen técnico, quizás el mejor que tenemos, pero para el puesto, necesitamos una persona que tenga muy buenas relaciones interpersonales”.

"Amistocracia". Para estas personas, el que debe ascender no es el más  competente, sino aquel que puede ser útil en sus objetivos personales.  Manejan una red de contactos leales y tratan de que éstos sean los que asciendan para así consolidar más su poder.

"Sobonería". Estas personas saben a quién acercarse, quién tiene el poder formal, quién tiene poder informal, qué personas serán futuros líderes con poder. Con todos éstos, usan una estrategia de “sobonería” para aumentar su simpatía y su capacidad de influenciarlos. Por ejemplo, cuando el jefe hace chistes son los primeros en reírse, o cuando el jefe toma una posición sobre algún tema, son los primeros en estar de acuerdo.

Como líder aprenda a detectar estas conductas. Si ve que todo el tiempo están de acuerdo con usted, empiece a preocuparse. Pregúntese siempre, ¿cuál podría ser la agenda oculta acá? Si uno habla mal de alguien, aunque sea de forma disimulada, pida sustento, hechos, cifras y así desenmascarará a la persona que quiere manipularlo. La politiquería es un severo desmotivador. No deje que roben la motivación de su personal.

 

Por David Fischman

 

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