Hoy existe mayor conciencia sobre la importancia de generar un buen clima laboral. Los resultados de un buen clima son mayor motivación, menor rotación y mejor servicio al cliente, entre otros. Pero recientes investigaciones pueden ayudarnos a comprender mejor cómo un ambiente constructivo, con emociones positivas, afecta el potencial del capital humano de la organización.

Barbara Fredrickson, de la Universidad de Michigan, comenta en su artículo “Para qué sirven las emociones positivas” algunas de las investigaciones sobre el impacto del afecto positivo. En ellas se demuestra cómo las emociones positivas como la alegría, la serenidad y el amor amplían nuestra capacidad de pensamiento, de análisis holístico, de observar interrelaciones y de acción. Esto en contraposición a las emociones negativas que limitan nuestra capacidad analítica y la posibilidad de ver el todo. 

Las emociones positivas nos permiten estrechar nuestros vínculos interpersonales y nos ayudan a ser más creativos. Fredickson cita un estudio donde personas que experimentaron previamente emociones positivas pudieron hacer más asociaciones creativas que las personas que no experimentaron previamente el afecto positivo. Las conclusiones de los estudios es que el afecto positivo nos permite elaborar mejor las ideas, tener más capacidad de memoria, de resolución de problemas y de aprendizaje. Otro estudio citado demostró que, cuando a los estudiantes se les pedía recordar un momento feliz en su vida antes de enseñarles una lección, la aprendían con mayor facilidad que el grupo de control. Finalmente se ha descubierto que las emociones positivas tienen un efecto de almacenamiento. Es decir, nos ayudan a soportar emociones negativas. Se demostró que personas que primero sentían emociones positivas se recuperaban mucho más rápido de los impactos fisiológicos de las emociones negativas que las que no habían tenido la experiencia positiva previa.

Si la empresa logra un buen clima, genera relaciones interpersonales saludables y de cooperación. Si logra que trabajen con humor y diversión, ayudará a que los empleados tengan mayor potencial intelectual y creativo.

Pero no todo depende de la empresa. La empresa puede hacer sus mejores esfuerzos para que existan emociones positivas y un buen clima, pero al final las emociones colectivas serán la suma de las emociones de cada empleado. No es fácil tener “buena vibra” en un mundo donde las emociones negativas se amplifican gracias a la alta competencia y los medios de comunicación que difunden desde temprano noticias de atentados, escándalos políticos, corrupción, fraudes y agresiones. 

En Santiago de Chile se forma una capa de smog que cubre la ciudad y no deja ver la cordillera que la rodea. Solo cuando llueve, se elimina el smog y, milagrosamente, aparece la cordillera nevada que adorna la ciudad. Similarmente, la sobrecarga de emociones negativas que vivimos, genera una capa de “smog” mental que limita nuestra visión y pensamiento. Pero a diferencia del smog real, depende de nosotros generar la lluvia positiva que lo elimine de nuestra mente. En otras palabras, si bien el entorno nos lleva a la negatividad, es nuestra elección y responsabilidad decidir en qué emociones queremos concentrarnos. 

Un discípulo le dijo a su maestro: “Siempre dices que la dicha está dentro de nosotros, pero la verdad es que no la hallo dentro de mí”. El maestro le pidió que trajera un balde de leche. Al regresar, el maestro le pidió la mantequilla. El discípulo le dijo indignado: “¿Acaso no sabe que para obtener la mantequilla hay que batir la leche?”. “Justamente”, respondió el maestro, “para obtener la mantequilla de la dicha debes trabajar sobre ti mismo para que pueda florecer”.

Nuestras emociones positivas expanden nuestro potencial intelectual y creativo, pero como menciona la historia, depende de nosotros hacer el esfuerzo para que florezcan.

 

“Las emociones positivas nos permiten estrechar nuestros vínculos interpersonales y nos ayudan a ser más creativos”

 

► Conocer Effectus Fischman, consultora de David Fischman

 

 

Regresar


Contáctanos